Fin de año, fin de ciclo



Álvaro Riva Rey*
Hace más de cuatro años que estoy escribiendo en El Heraldo una columna semanal sobre asuntos de cultura, es decir, si tenemos en cuenta que el año tiene 52 semanas y que esta es la número 49 del 2016, podría haber escrita unas 50 columnas por año.
Esto hace un total de más de 200 columnas, espacios semanales que he utilizado para la reflexión sobre políticas publicas, contar proyectos y sueños, desarrollar ideas. Todo por escrito, lo que nos permite revisar lo que hemos dicho y hecho, y evaluar si en efecto han ocurrido las cosas que nos plantamos.
Esto nos ha ayudado como guía, es evidente, y nos ha permitido crecer desde el punto de vista del conocimiento de la administración de la cultura, de sus recursos e, incluso, la capacidad de influir para el desarrollo de tales o cuales áreas.
Sabido es, para los que han seguido este espacio, que hemos insistido en construir una institucionalidad pública, que somos de la idea de que no todo puede ser público ni todo privado, que tenemos responsabilidades en áreas como el patrimonio y la historia, los derechos culturales su práctica y acceso, que somos una gran fuerza de cambio…

NO TODO ESTÁ DICHO
En estos años hemos dejado constancia de todo esto. Hemos creado un presupuesto -algo que no admite retrocesos-, hemos separado las gestiones del teatro, la danza, el museo, la biblioteca, el centro cultural, las artes visuales o plásticas, el patrimonio, la música, incluyendo la sinfónica y los géneros de carnaval, el rock o tropical.
Habrá que avanzar en cada una de ellas y posiblemente crear áreas nuevas. Todo es dinámico. Pero hay que reforzar áreas que aún no han sido exploradas: transparencia de la gestión, acceso directo a los servicios, mejoras en las prestaciones, especialmente aquellas que hemos empezado a cobrar y que muestran un fuerte crecimiento.
Gestionar la cultura no es sólo gestionar espectáculos, es mucho más. Se trata de servicios públicos, pagados con dineros de los contribuyentes, quienes merecen saber qué es los que está ocurriendo.

HAY OTROS ASUNTOS
Este proceso de especialización y crecimiento evidentemente no termina nunca.
Es posible que siga existiendo la necesidad de una columna para analizar la macha de la cultura en Florida, pero hay otra cantidad de temas que también aguardan análisis.
Por ese motivo es que he resuelto ampliar los temas que se abordarán en esta columna, que ya no será exclusivamente para la cultura de Florida, caerán acá otros temas de análisis y, posiblemente, en relación a otras políticas públicas de la intendencia, teniendo en cuenta que formo parte del equipo de Carlos Enciso y que éste es, evidentemente, mucho más abarcador.
El rol del Estado crece y no siempre es posible, desde la intendencia, abarcar todo lo que hace falta. El gobierno nacional va soltando riendas, muchas de las cuales caen en manos de las autoridades departamentales sin previo aviso.
Abordar la necesidad de descentralización de recursos, analizar otras ideas y experiencias, son asuntos que se imponen en un mundo cada vez más exigente y demandante.

ABRIENDO EL ESPECTRO
Así es que desde 2017 volveremos con esta columna semanal pero ya no dedicada sólo a las cuestiones de las políticas culturales, lo que no quiere decir que abandonen la agenda ni mucho menos.
Agradezco a quienes me han estimulado a escribirlas, a los que las han utilizado como temas para sus propias investigaciones o estudios. De algún modo han servido para respaldar, dar prestigio o crédito a una gestión sobre la cultura, lo que tiene que ver con la autoridad, vista desde el perspectiva de la legitimidad no tanto desde la relacionada al ejercicio poder.
Siempre he estimulado a mis compañeros a ganar autoridad por el prestigio (instituciones culturales prestigiosas) y no sólo por el ejercicio del poder, que es la más desacreditada de las formas de la autoridad.
Les deseo que terminen el año de la mejor forma posible y que en 2017 puedan ver realizados sus proyectos y expectativas. Eso es, precisamente, lo que intentaré yo.

*Periodista, director de Cultura.