Balances, tuercas y tornillos



Álvaro Riva Rey*
08/02/2015 - Hemos creado una orquesta sinfónica y dos núcleos, uno en Florida y otro en Sarandí Grande.
Suena también un ensamble de metales al que han llamado Opus L’art y ayer, gracias a la tecnología y el “smart-phone” (en medio de la devoradora vorágine) he podido escuchar los primeros acordes del primer ensamble de cuerdas.
Hemos traído docentes internacionales, llevado a jóvenes músicos a recorrer el mundo y estamos formando a niños y padres en la música clásica.
Estamos reviviendo a una biblioteca que encontramos polvorienta, vetusta y atrasada. Estamos adquiriendo libros, incorporamos un espacio de inclusión digital y los libros vuelven a tener un hogar pulcro, digno y agradable.
Hemos llevado libros escuelas y pueblos; hemos fundado dos bibliotecas populares y un rincón itinerante del cuento para niños escolares.
Hemos fundado un museo de artes visuales en homenaje a Ernesto Alexandro, creado un espacio dedicado a Juan Curuchet y otro a José Cúneo, creado cursos de artes plásticas, fotografía y ahora de cerámicas. Hemos creado espacios para el arte, las letras y la música. Estamos trabajando para la danza clásica y la folclórica.
Hemos empezado a profesionalizar el Carnaval, creado el primer Carnaval de Niños, municipalizamos La Cucaracha y estamos armando una escuela de carnaval.
Hemos creado una movida tropical con lo mejor del género nacional y local.
Hemos invertido en tecnología y modernización del teatro, hemos participado en el Festival Internacional de Artes Escénicas (FIDAE) y traído a Florida espectáculos internacionales como Sarruga de España, Ulises Passarella y María Teresa Chenlo. Hemos creado un espacio de homenaje a Eduardo Spinelli con un mural de Mario Giacoya.
Hemos abierto el Museo Histórico que habían cerrado, hemos recuperado 250 objetos y hemos restaurado la maqueta de la Batalla de Sarandí.
Hemos creado un marco jurídico para la defensa del Patrimonio, hemos institucionalizado la Comisión y el Instituto del Patrimonio y decretado las primeras protecciones. También hemos gestionado y obtenido la declaración de Monumento Histórico Nacional la Plaza Asamblea.
Hemos traído a León Gieco, José Alfonso Lorca, al museo del Louvre, al trompetista venezolano Francisco Flores, a Denis Elías y Lucas Sugo, a la Orquesta de Cámara de Valdivia, de la Universidad Austral de Chile.
Hemos formado parte de la Red de Directores de Cultura y contribuido a las bases de un Sistema Nacional de Cultura.
Hemos creado el medallón de Ciudadano y Visitante Ilustre y realizado 25 homenajes. Hemos creado la Floresta de la Memoria.

TODOS HEMOS
¿Quiénes hemos? La administración de Carlos Enciso y gracias a su impulso, influjo y confianza. También el equipo de trabajo que hoy formamos con Macarena Rubio… Es verdad.
Pero hemos hecho todo esto gracias a un grupo humano singular de funcionarios públicos que creen en lo que hacen, que aman su tarea y que saben sobreponerse a las adversidades, los contratiempos y las desesperanzas: “buenas gentes que viven, laboran, pasan y sueñan”.
A la hora de cualquier balance es bueno enumerar “los logros” –ya habrán los especialistas que se dediquen a los fracasos...-, pero mucho mejor es recordar el esfuerzo colectivo que ha comenzado con Enciso y se ha extendido, como un sistema de engranajes y poleas (las acciones humanas como base de la vida social en el sentido que Jon Elster les da en “Tuercas y tornillos”), hasta el más distante funcionario de la administración, hasta el más distante vecino del más distanciado pueblo.
¿Qué sería todo esto, más que una enumeración llena de oquedad, si al final no estuvieran ustedes los lectores, los ciudadanos, los artistas, los vecinos...?


*Periodista, director de El Heraldo, director de Cultura.

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