Vocación de mediocridad

Álvaro Riva Rey*
19/08/2015 -  Cuando asumimos en 2010 con Enciso constatamos que el Frente Amplio no había invertido en infraestructura para la cultura; difícil hubiera sido para una administración que le dedicó presupuesto cero.
Cinco años después, y salvo el Centro Cultural Florida, la administración Giachetto traspasó los inmuebles sin haberlos tocado, más viejos y vetustos que los que los recibiera de la administración Arocena.
El área dedicada a la cultura de Florida se redujo: la biblioteca cedió espacio al Centro MEC, el museo se cerró, se armaron salones para el MIDES, nació el “concepto de centro cultural” pero sin centro cultural y así, además del evidente deterioro de lo que dejaron.

RECUERDE EL ALMA DORMIDA
La idea de recuperar la institucionalidad cultural -sobre lo que ya hemos escrito antes- como forma de crear los diferentes campos de la cultura nos llevó a atender los espacios físicos, las gestiones propias y los presupuestos para planificar anualmente.
Creamos divisiones e instituciones con espacio propio, digno, limpio, iluminado y ventilado, dotado de los mínimos recursos de existencia.
Y así es que comenzamos a buscar recursos y a invertir, progresivamente, para dar a estas instituciones la estatura que merecen.

AVIVE EL SESO Y DESPIERTE
¿Puede ser Florida una ciudad o un departamento con instituciones culturales prestigiosas? Claro que puede, sólo hace falta creer y trabajar.
Luego de haber hecho una fuerte inversión en calidad técnica en la caja escénica del teatro 25 de Agosto (que lo puso a la altura de las mejores salas del país), que iniciamos la instalación de los equipos del sistema de acondicionamiento térmico para el confort de los espectadores, nos atrevimos a decir que Florida tenía una de las mejores salas del país. Eso, como luego se vio, nos dio posibilidad de estar en el circuito de granes espectáculos, algo que no existe en todos las capitales.

CÓMO SE PASA LA VIDA
La semana pasada con el intendente interino Guillermo López comparecimos ante la comisión de obras de la Junta Departamental y allí nos interpeló el edil Víctor Sabbía, del Frente Amplio, quien preguntó si no habría sido prematuro aseverar que Florida tenía una de las mejores salas del país.
¿Es posible que, por haberse inundado, el teatro no merezca o haya perdido la calidad de “uno de los mejores del país”?
No debería ser así. Al teatro los artistas quieren venir porque allí cuentan con una de las mejores cajas escénicas, porque hay un equipo técnico que funciona y lo hace a consciencia y porque, además, tiene operativo un sistema térmico para el confort del público.

COMO SE VIENE LA MUERTE
Es una pena que el edil Víctor Sabbía y que el Frente Amplio no se enorgullezcan -o se niegue a enorgullecerse- de tener en Florida un teatro con la calidad que tiene sólo porque se ha inundado un día de temporal.
Es una pena que mientras algunos floridenses tiramos para adelante otros lo hagan en reversa.
Para que el teatro llegara al nivel que tiene contó con el apoyo de Ancap, que gestionó el director Juan Amaro Cedrés, que no midió consecuencias políticas a la hora de procurar recursos para Florida y para la cultura; diferente es lo que hacen algunos frenteamplistas que protestan con desparpajo y públicamente cuando el gobierno central aporta algo para la cultura.

TAN CALLANDO
Es una lástima, Sabbía, que el Frente Amplio, desde la política o desde el periodismo, no esté peleando codo a codo por este templo de la cultura que es el teatro 25 de Agosto y que tengamos que hacerlo, nosotros, tan a su pesar.
Si estuvieran de este lado seguro compartiríamos los desvelos, disfrutaríamos los éxitos y nos afligiríamos juntos.

*Periodista, director de Cultura.